Una valoración de la VIII Asamblea de IU-CM

abril 13, 2009 at 9:05 am 2 comentarios

Tras la celebración de la VIII Asamblea de IU-CM y el final de todo el proceso que la ha precedido, las gentes de EnConstrucción deseamos hacer pública nuestra valoración colectiva del transcurso y los resultados de la misma, así como explicar la posición que ha adoptado nuestro colectivo.

En primer lugar, valoramos positivamente el acuerdo general al que se ha llegado, gracias al cual se formó una lista unitaria para el Consejo Político Regional y se conformará una Comisión Ejecutiva que recoja la pluralidad de nuestra organización. Hemos de felicitarnos todos y todas por este éxito, que hizo posible que al día siguiente IU-CM apareciese públicamente con una imagen de unidad y consenso. Pero más allá del mensaje transmitido por el clima de acuerdo, el resultado de la Asamblea pone la primera piedra de una nueva etapa para IU-CM y para quienes formamos parte de ella; una nueva etapa que abre la posibilidad de solucionar y superar muchos de los males que aquejan a nuestra organización.

Sin embargo, este juicio positivo no puede extenderse a  buena parte de las decisiones que se adoptaron. La mayor parte de las enmiendas que EnConstrucción y otros compañeros/as habían elaborado con el objetivo de democratizar la vida interna de IU-CM fueron rechazadas, y en cambio se aprobaron modificaciones estatutarias que -en nuestra opinión- caminan en la dirección contraria. A su vez, y a la espera de que se redacten los documentos definitivos con todas las aportaciones, echamos en falta un carácter más radical en nuestro discurso político, que esté anclado activamente en la movilización social de la izquierda y tenga la mirada puesta en un horizonte de transformación profunda de la sociedad, la economía y la política. En todo caso, aceptamos todas las decisiones aprobadas porque cuentan con la legitimidad de una Asamblea, y asumimos sin acritud que muchas de nuestras propuestas fueron minoritarias.

En otro orden de cosas, lamentamos que no se distribuyera, junto al cuadernillo de materiales, el documento “La izquierda en construcción” que habíamos elaborado en colaboración con otros compañeros y compañeras y defendido en muchas asambleas de base. Agradecemos, en todo caso, que la Mesa de la Asamblea se comprometiera a distribuirlo posteriormente a través del correo electrónico. Exceptuando este incidente, la Asamblea transcurrió de un modo positivo, con un clima respetuoso y cordial que facilitó el debate. Pese a ello, la forma clásica de organizar el debate asambleario hizo que la discusión de las enmiendas se empobreciera nuevamente por el poco tiempo disponible, no tener el material con antelación, la falta de orden en los temas, o la imposibilidad de mantener un debate más tranquilo. Esto es un defecto general de todas las Asambleas, del que todos somos responsables y para que el que no tenemos una solución mágica, pero que habría que plantearse de cara a buscar otros formatos más útiles en el futuro.

El acuerdo unitario al que se ha llegado no supone que se hayan terminado las diferencias en IU-CM: ni la mayoría ha impuesto sus tesis, ni las minorías hemos renunciado a nuestras ideas. Más bien implica una apuesta por aceptar y canalizar estas diferencias de un modo distinto, que nos permita hacer de IU-CM una herramienta política útil con la que todo el mundo pueda trabajar. Es por esto que, en nuestra opinión, la Asamblea no es el final del trayecto, sino más bien el comienzo de una nueva etapa. Y que esta nueva etapa por la que apostamos ahora tenga éxito o fracase es algo que sólo depende de nosotros y nosotras. Tenemos que superar viejos recelos, arrimar el hombro a este proyecto común y superar la dicotomía gobierno-oposición. Para eso es imprescindible que quienes defiendan posiciones minoritarias sean leales a lo que se acuerde, pero también que quienes ostenten la mayoría entiendan la pluralidad, admitan la crítica constructiva y fomenten el debate.

Para conseguir esto contamos con la ventaja de la profunda renovación que se ha producido en la VIII Asamblea, y que es otro de los motivos de alegría. Una nueva generación política ha dado un paso adelante, y eso ha ocurrido, en mayor o menor medida, en todas las sensibilidades de IU-CM. La renovación no es la panacea, pues muchos de nuestros problemas tienen más que ver con las prácticas que con las personas, y aquéllas pueden sobrevivir aunque éstas cambien. Sin embargo, la renovación era una condición necesaria y supone el primer paso para un verdadero cambio en las prácticas.

EnConstrucción comenzó este proceso con el objetivo de aportar un conjunto de ideas y propuestas, así como de defenderlas con voz propia en el debate asambleario. Tales propuestas fueron elaboradas de forma participativa, y se plasmaron en el documento “La izquierda en construcción” y en una serie de enmiendas. Más adelante tuvimos la posibilidad de defenderlas y discutir sobre ellas en muchas asambleas de base, tejiendo complicidades con otros compañeros y compañeras que deseamos mantener en el futuro. Gracias a este trabajo hemos logrado cierta influencia, que incluso ha venido acompañada de algún malentendido: en contra de la información reproducida por algunos medios, el colectivo EnConstrucción no agrupa a la juventud comunista, sino que ha participado en el proceso junto a ésta, el PCM y otros grupos o personas en la llamada “pluralidad del documento de los cien”.

Ante la posibilidad del acuerdo que se había fraguado, y tras intensos debates sobre las ventajas e inconvenientes, EnConstrucción apostó por participar en ese acuerdo, dentro del marco más amplio de la citada “pluralidad”. Esto no implica renunciar a nuestras propuestas ni acallar la crítica cuando sea pertinente, pero sí nos conduce a asumir que vamos a participar en una nueva dirección cuyas decisiones mayoritarias hemos de respetar y de cuyo trabajo vamos a ser copartícipes desde la lealtad. Para EnConstrucción ahora es el momento de llevar a la práctica, en los órganos de dirección, las nuevas formas de hacer política que venimos defendiendo, aportando esa riqueza al futuro rumbo de IU-CM. Y también de canalizar en esos órganos las preocupaciones y propuestas de la militancia, así como responder ante ella por lo que hagamos o dejemos de hacer.

Con esa intención hemos decidido convocar una asamblea abierta a todo el mundo para valorar colectivamente el proceso asambleario y sus resultados, así como para hablar sobre el futuro de EnConstrucción. Esta asamblea tendrá lugar el próximo sábado 25 de abril a las 17 h. en un lugar por concretar (que será anunciado en www.iuenconstruccion.wordpress.com).

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La unidad para el cambio Una cita electoral sin impulso refundacional

2 comentarios Add your own

  • […] 1. Información del proceso asambleario de IU-CM y valoración colectiva. (Aquí puedes leer la valoración inicial de EnConstrucción. […]

    Responder
  • 2. juanito  |  abril 23, 2009 en 3:32 pm

    yo creo que de cara a fuera damos unidad pero de cara a dentro es más de lo mismo. los mismos siguen mandando y comiendo para que su barco-curro no se hunda con la crisis.
    Pero nada de cambiar, movilizarnos y unirnos con los nuestros.
    Lamentablemente el proceso de socialdemocratización y ligazon a la estructura estatal que siguieron los psoe´s al principio del siglo XX, lo han seguido igual los sectores provenientes del stalinsmo-eurocomunismo y su deriva ideológica.
    puff, como está el patio….

    Responder

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