Textos y documentos

1. Acta I Encuentro de EnConstruccion (formato pdf.)

2. Declaracion II Encuentro de Enconstruccion (formato pdf.)

3. La izquierda en construcción: por una refundación radicalmente democrática y anticapitalista de IUCM (VII Asamblea de IUCM)

4. Una valoración de la VIII Asamblea de IUCM

5. EnConstrucción, una nueva etapa

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1. Declaración II Encuentro de EnConstrucción

TRAS EL ABULTADO FRACASO ELECTORAL sufrido por Izquierda Unida en las pasadas elecciones generales del 9 de marzo, que no fue sino la expresión más clara de una crisis más profunda, muchos y muchas creímos que había llegado el momento de realizar un proceso de refundación democratizadora de Izquierda Unida y de convergencia social y política con la izquierda de este país. Para poder afrontar ese proceso con éxito, entendíamos que resultaba necesario, antes de nada, dejar atrás las intrigas internas y las confrontaciones personales, alentar la participación de la militancia y potenciar la democracia interna en detrimento del poder de las cúpulas, con el fin de poner en marcha un proceso asambleario diferente a los conocidos hasta ahora.

Transcurridos varios meses desde el desastre electoral, y a poco menos de un mes para la Asamblea Federal, las palabras que mejor definen el estado de ánimo de quienes vislumbramos la esperanza de un cambio son decepción y escepticismo. Decepción por cómo se ha desarrollado el proceso hasta ahora: dirigido por los viejos grupos de poder, bloqueado por debates absurdos e ideas pobres, y llevado a cabo de un modo poco transparente. Escepticismo ante un proceso que no garantiza la democracia y dificulta la participación, y aleja la posibilidad de una Izquierda Unida diferente, donde las bases controlen la organización y la organización esté al servicio de la sociedad.

La oligarquización de la vida interna, el hecho de que el poder quede en manos de unos pocos, ha despertado en los últimos años la apatía de los afiliados y afiliadas, ha apagado la actividad en las Asambleas de Base y ha incentivado la creación de redes clientelares que afectan al funcionamiento de gran parte de la organiza-ción, provocando una extraña sensación de impotencia entre toda la militancia.

Ante esta situación, las personas que participamos en EnConstrucción queremos contribuir con esta documento al debate dentro de Izquierda Unida, con el deseo de transformar la decepción en ilusión y el escepticismo en confianza, pues ambos serán necesarios para que los hombres y mujeres de Izquierda Unida tomemos el proceso en nuestras manos, lo llevemos a buen puerto y hagamos de esta Asamblea el punto de partida de un proceso más amplio del que salga una organización más fuerte y más democrática.

CRÍTICA DEL PROCESO ASAMBLEARIO

El proceso pre-asambleario se ha fraguado una vez más a nivel de las cúpulas de Izquierda Unida, que no han hecho ningún esfuerzo real para abrir el diseño y el planteamiento de los debates a la participación de la militancia. El resultado ha sido la discusión de seis documentos (tres documentos políticos, los estatutos vigentes y dos estatutos alternativos) cuyas diferencias, aunque existen y son relevantes, podrían haberse gestionada de un modo más sencillo y eficiente para el debate.

Los déficits democráticos de Izquierda Unida (falta de transparencia, irregularidad en las formas, censos inflados, expulsiones, inexistencia de una Comisión Federal de Garantías, ausencia de normas claras, no funcionamiento de los órganos de dirección, falta de control democrático en la utilización de los recursos y las liberaciones, etc.) no han desaparecido después de las elecciones y siguen siendo un lastre importante.

Todos estos problemas han sido especialmente acusados en IU-CM: el censo utilizado a nivel federal duplica el censo utilizado a nivel regional; la dirección se ha inhibido de su tarea organizadora y ni siquiera ha repartido correctamente los documentos a debate; la asignación de delegados por asambleas ha seguido criterios desconocidos; esto ha provocado tres impugnaciones que no han obtenido respuesta; las asambleas de Madrid Ciudad han salido claramente perjudicadas; etc. El proceso, en fin, se ha caracterizado por una falta de trans-parencia impropia de una organización de la izquierda transformadora.

Muchas de estas cosas ya no se pueden solucionar, pero conviene constatarlas y denunciarlas: tienen responsables que, en una organización democrática, deberían responder por ellas.

APUESTA POR UN PROCESO DE REFUNDACIÓN

Esta Asamblea señala el cierre de un ciclo y su cometido debe ser abrir un proceso de refundación. Es una idea que recogen varios documentos y puede ser el mejor punto de encuentro para forjar un consenso entre las bases de Izquierda Unida: la Asamblea como punto de partida de un profundo proceso de refundación que democratice radicalmente Izquierda Unida y busque la convergencia con la izquierda social y política de nuestro país.

La refundación no debe ser un cambio de cara ni una operación de marketing. Ha de consistir en un proceso real que abra el debate y someta a discusión todo tipo de cuestiones. No debemos tener miedo a lo que surja ni a la diversidad de gentes e ideas que participe en él. Tampoco debemos adelantar los resultados del debate antes de tenerlo. Sin embargo, es necesario derribar todos los obstáculos que hoy conspiran contra él (falta de democracia y transparencia, pactos entre cúpulas, no renovación de los órganos, etc.) y adoptar una serie de medidas mínimas que hagan posible su desarrollo.

MEDIDAS PARA EL PROCESO DE REFUNDACIÓN

Para que el proceso de refundación tenga garantías de éxito, son necesarias algunas medidas concretas relati-vas al funcionamiento de Izquierda Unida, cuyo fin debe ser democratizar su vida interna e incrementar el poder de la militancia de base, pues sólo de este modo se pude producir una apertura y un acercamiento a las gentes, las organizaciones, los movimientos y las luchas de la izquierda social y política.

1. Convocatoria de una Asamblea Constituyente: La Asamblea Federal debe aprobar un mandato para que la nueva dirección convoque una Asamblea Constituyente en el plazo de 18 meses (primavera de 2010) en la que culmine el proceso de refundación. En esa Asamblea podrá participar cualquier persona que lo desee, pertenezca o no ahora a Izquierda Unida, tras apuntarse al proceso y pagar una cantidad simbólica que expre-se su compromiso.

2. Solución del problema de los censos: La situación actual de los censos distorsiona la representatividad de los delegados, nos impide conocer cuál es la afiliación real de nuestra organización y favorece a unas cuantas élites burocráticas. El método más eficaz para solucionar este problema es un proceso de reafiliación general que requiera la presencia física del afiliado o afiliada, su firma y DNI, y una cuenta bancaria para domiciliar el pago de la cuota. Al mismo tiempo, debe diseñarse un sistema de gestión y control que combine la publici-dad con la protección de los datos. Para garantizar que ninguna federación manipula los censos, sería conve-niente que Izquierda Unida Federal recupere sus competencias sobre los censos y los gestione junto a las diferentes federaciones con un sistema de doble llave. Por último, deben aplicarse mecanismos de sanción a quién manipule los censos.

3. Dirección colegiada durante el proceso de refundación: En esta Asamblea debe elegirse una dirección colegiada cuyo cometido, además de la dirección política habitual, es la articulación y coordinación del pro-ceso de refundación, por lo que tendrá un carácter provisional hasta la elección de otra dirección en la Asam-blea Constituyente de 2010. La dirección colegiada sustituirá la figura del Coordinador General por la de Portavoz. Es imprescindible que está dirección esté compuesta por caras nuevas: no es posible que quienes nos han conducido al desastre puedan sacarnos de él.

4. Transparencia del aparato organizativo: Uno de los problemas de Izquierda Unida es el excesivo peso del aparato, que muchas veces acapara el poder de la organización e impide su funcionamiento democrático. Esto no es una crítica a los compañeros y compañeras que trabajan para la organización, sino a las conse-cuencias que puede tener la consolidación de aparatos y redes clientelares que controlan la organización pero no son controlados por la militancia. La creación de un Censo de Liberados puede contribuir a una mayor transparencia organizativa y financiera. En él debe constar: a) qué compañeros están liberados; b) cómo y por quién han sido designados; c) la tarea que desempeñan; d) cuál es su retribución económica y el criterio para asignarla. Este censo debe ser accesible para cualquier afiliado o afiliada.

5. Publicidad de los debates y las decisiones: La democracia requiere que la información esté a disposición de todos y todas, que se escuche la opinión de todo el mundo y cualquiera tenga acceso a ella para formarse su propia opinión. Para ello deberían aplicarse diversas medidas, aprovechando las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías: que se difundan la convocatoria y acta detallada de las reuniones de los órganos de dirección (incluso podrían retransmitirse vía web), especificando los debates que han tenido lugar, la posición de nuestros representantes en las votaciones y las decisiones adoptadas; crear un espacio en la página web y difundir a través de la lista todas las aportaciones a los debates políticos y organizativos que tienen lugar en Izquierda Unida; publicitar la convocatoria de Asambleas Locales a través de las listas de correo para exten-der su difusión y animar la participación; crear una revista digital de debate, etc.

6. Renovación de los órganos y limitación de mandatos: Es necesario, aunque no suficiente, que se pro-duzca una renovación de personas en los órganos de dirección de Izquierda Unida. Es el primer paso para evitar que determinadas élites se atrincheren en el poder. Para ello se propone la renovación de un mínimo del 50% en todos los órganos de dirección (está medida es sencilla porque puede aplicarse a todas las listas que se presenten a ellos con el método cremallera) y la aplicación estricta del límite de dos mandatos, todo ello con carácter retroactivo.

7. Independencia de la Comisión de Garantías: La Comisión de Garantías se ha convertido en los últimos tiempos en un órgano que depende de la correlación de fuerzas y no garantiza el cumplimiento de los Estatu-tos en Izquierda Unida. Para proteger su independencia se propone la elección por sorteo de una parte de sus miembros, de acuerdo con el modelo del jurado en los tribunales. La aplicación concreta de esta medida ad-mite diferentes variantes (referentes al porcentaje de elegidos por sorteo, la base de elegibles, el papel deciso-rio o consultivo de los expertos, etc.) que pueden discutirse.

8. Uso de las Nuevas Tecnologías: Internet se ha convertido en una interesantísima herramienta política, pero apenas hemos explotado todo su potencial democratizador. No sólo debemos aprovecharla para hacer más transparente el funcionamiento de la organización, sino también su aspecto interactivo, abriendo la puer-ta a la participación directa de la militancia en debates y decisiones. Por supuesto, no se trata de convertir la participación política en militancia virtual (aunque Internet sea también un frente de lucha política), sino de conseguir que Internet sea una herramienta para facilitar y hacer más democrática esa participación. También hay que ser conscientes de la “brecha digitial” que separa a algunas personas de otras, e intentar llevar a cabo procesos de “alfabetización digital” entre nuestros compañeros y compañeras.

9. Feminizar la política: Hay que tomarse en serio el feminismo y trabajar por él dentro de la propia izquierda y sus organizaciones. Eso implica reconocer las formas en las que se expresa la dominación masculina en la vida cotidiana de Izquierda Unida y tomar medidas para terminar con ella. La paridad en las listas es sólo una de estas medidas. Afortunadamente, en este terreno no partimos de cero: las compañeras del Grupo de Igualdad de Género de Jóvenes de IU-CM, después de haber realizado una minuciosa investigación sobre la participación de las mujeres en Izquierda Unida, han propuesto un decálogo de acciones para avanzar en el empoderamiento de las mujeres y la feminización de la política.

10. Llamamiento a las gentes de izquierdas y movilización social: El proceso de refundación debe mirar hacia fuera, alimentarse con la energía de la movilización social y animar a la participación de toda la izquierda política y social. Un buen punto de partida puede ser un llamamiento oficial, sincero y autocrítico de Izquierda Unida para presentar el proceso e invitar a todos y todas a participar en él. Es importante que todo el mundo pueda participar en pie de igualdad tras afiliarse (o apuntarse al proceso) y que las asambleas de base sean el espacio dónde hacerlo, para que sea un proceso abierto y desde abajo. El proceso debe articularse en torno a la movilización social, especialmente contra las medidas liberales ante la crisis y por la democrati-zación de la economía, la sociedad y la política, pero también al calor de otras luchas emergentes.

Para finalizar, nada de esto será posible si no empezamos a construir una nueva cultura política entre todos y todas nosotras, que nos permita superar viejas rencillas y revertir inercias heredadas, y si no conseguimos el compromiso de los nuevos dirigentes para acompañar las palabras con hechos e impedir que todo termine en papel mojado. En nuestra mano, como hombres y mujeres de Izquierda Unida, está la posibilidad de forjar el cambio y poner la primera piedra de una nueva etapa, para la que hará falta toda nuestra audacia y nuestra imaginación.

Este documento ha sido elaborado colectivamente en un Encuentro Abierto que tuvo lugar el 11 de Octubre en Madrid y pertenece a todo aquél que quiera hacerlo suyo.
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2. Acta I Encuentro de EnConstrucción

El sábado 10 de Mayo nos reunimos en Madrid alrededor de 50 personas para reflexionar juntas e intercambiar ideas sobre los problemas que atraviesa Izquierda Unida y las soluciones que pueden terminar con ellos. La iniciativa surgió del colectivo En Construcción y tenía como objetivo crear un espacio abierto, horizontal y acogedor donde gentes de la izquierda pudiéramos hablar y vernos las caras, rompiendo las dinámicas cerradas o sectarias en las que muchas veces nos vemos atrapados.

¿Qué es En Construcción? En Construcción es la iniciativa de un grupo de jóvenes militantes de IU-CM, provenientes de muy diversas sensibilidades y corrientes, para crear espacios de reflexión colectiva totalmente abiertos y romper con las inercias que deterioran la convivencia dentro de nuestra organización. Pero esos espacios pertenecen a la gente que participa y se apropia de ellos, como ocurrió en la jornada resumida en este papel. En Construcción es un lugar de encuentro abierto a cualquiera, para el que no se piden carnets ni credenciales. En la mano de quienes lo habitan está decidir, en un futuro, qué hacer con él.

Esto es el Acta-Resumen de lo que se dijo e hizo aquel día. Para entenderlo mejor puede ser conveniente relatar el método de trabajo que utilizamos y el modo en que hemos recogido todas las aportaciones.

Primeramente se dividió a la gente en tres grupos diferentes, con objeto de crear espacios más reducidos que facilitaran la participación activa de todo el mundo. El punto de partida del Encuentro era una hoja en blanco. Mejor dicho, una pizarra vacía. En ella anotamos cuatro encabezamientos para conducir y ordenar las aportaciones que iban surgiendo: diagnóstico político, propuestas políticas, diagnóstico organizativo y propuestas organizativas (y dentro de cada uno, se distinguía si eran cuestiones internas o externas, aunque para ganar claridad no lo hemos hecho aquí).

A continuación, se desarrollaba una lluvia de ideas, que iba emborronando la pizarra de opiniones, análisis, diagnósticos, lamentos, propuestas y alternativas… apretadamente sintetizados en una o dos líneas. En cada grupo se recogieron todas las opiniones, independientemente del apoyo que tuviesen, de modo que no debe entenderse que compartiésemos unánimemente todo lo que se ha plasmado en este Acta-Resumen. De hecho, en ocasiones incluso aparecen ideas que pueden parecer contradictorias, y que en realidad obedecen al punto de vista distinto de las diversas personas que participamos.

A la tarde, tras un descanso para comer, hicimos un plenario en el que cada grupo iba exponiendo el contenido de su trabajo y poniendo en común las aportaciones que todos habíamos hecho. Después, se abrió un turno de palabra para comentar los resultados y ver qué podíamos hacer más adelante, antes de dar por finalizado el Encuentro.

Así pues, lo que viene a continuación es un resumen apretado de todas las ideas que saltaron a la palestra y dieron forma a la reflexión colectiva. Tan apretado que a veces la interpretación puede quedar en manos del lector. No son unas conclusiones propiamente dichas, ni tampoco un análisis sistemático, exhaustivo y perfectamente coherente. Es más bien el comienzo de una conversación colectiva y repleta de voces, que deberá continuar más adelante, acotando los acuerdos y desacuerdos, fijando las prioridades y viendo cuál es el mejor camino para pasar de las palabras a los hechos en el caso de que deseemos caminar juntos.

Puedes descargarte el documento en formato pdf aquí.

DIAGNÓSTICO POLÍTICO

1. Mala praxis en la elaboración política y en la confección de los programas electorales

-Escasa participación de la militancia. Las familias suplantan las estructuras de participación formal. Cada grupo o corriente tiene sus propios objetivos, que pueden ser contradictorios entre sí. Muchas veces estos objetivos son organizativos y no políticos.

-No existen canales de información clara, de modo que los militantes muchas veces desconocen las posiciones de su organización.

-Se percibe Izquierda Unida como una estructura cerrada que no invita a la participación de los simpatizantes. Muchas gentes que podrían enriquecer la elaboración política no participan.

-Los ámbitos informales (cenas, pasillos, despachos, etc.) sustituyen los ámbitos formales (órganos de dirección).

-Los programas políticos se hacen por acumulación y no se jerarquizan las propuestas. No hay debate.

-Las conferencias programáticas son muy generales, en lugar de organizar encuentros sectoriales en torno a temas más concretos.

-No se emplean las herramientas de las nuevas tecnologías.

-No hay un discurso claro hacia fuera, más bien se dirigen hacia adentro.

2. Análisis deficiente de la realidad social.

-No sabemos bien a quién nos dirigimos. No hay un análisis de los diferentes grupos sociales y sujetos políticos de cambio (clase obrera, profesionales urbanos, jóvenes precarios, migrantes, etc.).

-Desconocimiento de la realidad social. Tenemos un mapa impreciso e insuficiente de la realidad sobre la que pretendemos intervenir. Hablamos desde la teoría pero no desde el terreno y la práctica concreta. Organización catatónica. Estamos ensimismados, lo que nos lleva al sectarismo.

-Pobreza del debate político dentro de la organización. En ocasiones las ideas esconden otro tipo de intereses, muchas veces personales. El debate ni siquiera funciona en los órganos de dirección.

-No nos hemos anticipado a los nuevos fenómenos sociales. No tenemos un diagnóstico actualizado de la realidad.

-Escasa formación política proporcionada por Izquierda Unida.

3. Contenido del programa y el discurso.

-Escasa conexión entre los programas de máximos y la práctica institucional. Contradicción entre la práctica institucional y el programa de IU.

-Poca concreción política: solemos hablar en términos muy generales y vagos sin detallar cómo podrían concretarse. Existen muchas ideas heredadas sin actualizar.

-Folklorismo de las formas: radicalismo en la superficie, no en el sentido de ir a la raíz de los problemas.

-No somos capaces de generar ideas políticas que apuesten por cambios sociales de izquierda.

-N hay un diseño coherente del proyecto, basado en ideas fuerza y objetivos claros. No hay un proyecto estratégico.

-Incoherencia entre la voluntad de las bases y la política de los representantes institucionales (por ejemplo, en el caso del Canon). Incoherencia entre lo que hacemos y decimos.

-Las posiciones de Izquierda Unida son poco claras.

-No tenemos una base ideológica clara, definida y permanente. Identidad confusa.

-Desconexión entre las asambleas de base para mantener posturas coherentes. Falta de posiciones consensuadas.

4. Problemas de contexto.

-Neoliberalismo, sociedad mediática, americanización social, etc. Somos incapaces de forjar un discurso ante muchos de estos fenómenos (por ejemplo, ante la sociedad de consumo).

-No generamos una agenda política propia, sino que nos viene fijada de antemano.

-Estamos ante el fin de un ciclo de un modelo de acumulación (el capitalismo inmobiliario) y no estamos a la altura para lanzar una alternativa.

5. Problemas de comunicación e imagen.

-Disponemos de una comunicación política primitiva. Existe una comunicación personalista. Pésimos diseños de la campaña electoral (personalistas, deficientes, etc.). Se gestiona mal la comunicación (por ejemplo, las relaciones con los periodistas).

-No logramos explicar nuestras ideas entre la gente. Somos incapaces de comunicar con éxito nuestro rechazo a la sociedad actual y nuestra apuesta por su transformación. Retórica inadecuada y discurso desfasado.

-Discurso elitista incompresible para muchas personas, problemas con el lenguaje que usamos.

-Existe una imagen cerrada de IU. No se percibe a IU como una herramienta útil. Las broncas internas invisibilizan los debates y propuestas. Solo aparece nuestra imagen negativa.

-Tenemos una imagen radical-utópica.

-Los movimientos sociales nos ven como una simple estructura utilitarista, dispensadora de espacios, dinero, medios, etc. pero no como un sujeto político de cambio.

-No se transmiten valores.

6. Discurso político y práctica política.

-No hay un discurso político propio y creíble para las personas.

-Incoherencia entre lo que hacemos en la oposición (siempre decimos “no”) y lo que hacemos en el gobierno (siempre decimos “sí”).

-Hablamos de lo que no habla la gente, de ese modo perdemos protagonismo en los medios de comunicación. No tenemos propuestas concretas. No se pone en valor nuestra propia gestión en algunas instituciones.

-Trabajamos a corto plazo en lugar de a corto plazo.

-Falta de claridad en nuestras relaciones con el PSOE.

-No hay un proyecto estratégico.

PROPUESTAS POLÍTICAS

1. Método de elaboración, presentación y ejecución del programa

-Tenemos que abrir espacios nuevos para realizar y elaborar nuestras propuestas. Foros, conferencias, jornadas… Realizar encuentros anuales.

-Hay que ser drásticos con la ejecución de las normas y las políticas aprobadas. Las propuestas que realizamos no deben quedarse en papel mojado: hay que difundirlas, interiorizarlas y aplicarlas.

-Más participación. Referéndum interno como práctica cotidiana en IU. Desarrollo y aplicación de la Web 2.0 como vía de participación.

-Mejorar la relación con los medios de comunicación. Ser nuestra propia agencia de información

-Cambiar el modelo de campañas. Más colectivas y menos personales

2. Formas de participación, mecanismos de información y relación con la sociedad

-Cambio de métodos de participación. Centralidad de la democracia participativa: para afuera tanto como para adentro. Mecanismos de listas abiertas.

-Para favorecer la participación es imprescindible aumentar el nivel de información (sobre la vida de IU). Propuesta de formación y pedagogía política.

-Transformar la militancia.

-Es necesario que muchos compañeros que han protagonizado luchas internas o llevan mucho tiempo en la dirección den un paso atrás. Caras coherentes con el discurso.

-Ética contra la corrupción; a nivel externo e interno.

-Conexión con la sociedad, con la calle. Acercamiento a los movimientos sociales por nuestras prácticas. Poner en valor las buenas prácticas aplicadas por IU.

-Volver a la centralidad del programa con el que poder acercarnos a los MMSS.

-Refundación: redefinición. Tenemos que impulsar un proceso de convergencia con la izquierda y recomponer la confianza y las redes sociales que se han ido rompiendo.

3. Centralidad y contenido del programa.

-Resituar el programa como clave de la política y de la organización. No definir el ser de IU, sino el para, el programa.

-El objetivo es la alternativa: en lo social, en lo económico y en la forma de vida.

-Encajar las identidades en la pluralidad: que las identidades se realicen en el objetivo común. Hay que relativizar y no proyectar hacia fuera los conflictos internos por los colores (rojo, verde, violeta, etc.)

-Definir el proyecto: marcar el objetivo, la idea fuerza. Discurso más globalizador. Desarrollar un agenda política propia.

-Hay que ofrecer propuestas claras y concretas a la sociedad. Ligar las propuestas políticas concretas con los valores generales.

-Reivindicación de la III República y sus valores: ciudadanía, derechos sociales reales y ejecutivos, derechos de tercera generación. Objetivo: Tercera república con democracia participativa.

– Modelo de democracia distinto: democracia radical.

-Papel central de lo público.

-Modelo de estado. Modelo constitucional. Precisar nuestra propuesta

-Hay que elaborar y proponer la idea de “cambiar la vida” (por ejemplo, en lo referente al consumo, la participación ciudadana, etc.)

-Feminizar las propuestas. Presencia de la mujer en nuestro mensaje político externo.

– Replantear la relación con el PSOE: una relación táctica, en función de nuestros objetivos y de nuestra política de alianzas.

4. Analizar la realidad

-Necesidad de análisis y diagnósticos, tanto internos como externos, por parte de nuestra militancia, lo más objetivos y consensuados posibles.

-Hay que reflexionar acercad de los sujetos a quienes dirigimos nuestro discurso (clase obrera, ciudadanos, los más necesitados, los de abajo, etc.)

-Análisis de la crisis financiera. Fin de un modelo de acumulación capitalista. ¿Qué hacer?

DIAGNÓSTICO ORGANIZATIVO

1. Estructura organizativa poco eficiente

-Organización caótica.

-No existe la organización como tal, sino una “multimilitancia” en sus diversos niveles o estructuras.

-No se planifican las cosas ni se les hace seguimiento ni evaluación, lo que aumenta nuestra ineficacia.

-Falta de actividad de las áreas de elaboración colectiva y los grupos de trabajo. Duplicidad de espacios: área y secretarías. Las áreas se reactivan muchas veces con fines electorales, pero desaparecen el resto del año.

-Exceso de órganos y espacios internos que aumenta la dificultad de la militancia. Estructura orgánica poco útil. Dificultad de participar.

-Existen problemas de comunicación y coordinación que impiden aprovechar todos los recursos disponibles y fijar posturas coherentes. No aprovechamos la riqueza de nuestros militantes.

-Falta de comunicación de los órganos de dirección: la información no fluye ni de arriba abajo, ni de abajo arriba. Las direcciones sólo representan y trabajan para los suyos. Malas relaciones entre las secretarias y las áreas

-Política de financiación: problemática en general. Rigidez de las cuotas

-Escasa utilización de las nuevas tecnologías.

-Elección de los técnicos en función de las corrientes, y no en función de su profesionalidad.

-Funcionarización de los liberados.

-Duplicidad de espacios: áreas y secretarias. Necesidad de debate en torno a la duplicidad de espacios entre el IU y el PCE.

2. Estructura organizativa poco democrática

-Falta de democracia. La democracia real (poder del pueblo) requiere información accesible, deliberación pública, toma de decisiones colectiva y control posterior; nada de esto existe en IU. En IU no tenemos democracia sino que lo que hay aquí es una oligarquía de unos cuantos y cuantas.

-La militancia y simpatizantes no son un elemento central en la organización. Lo son los aparatos y los grupos institucionales.

-Democracia interna formal. Ruptura del Estado de Derecho interno. Ausencia de tribunales independientes.

-Censos inflados y falseados. Censos no públicos.

-Las pugnas internas están motivadas habitualmente por la lucha por puestos, cargos e intereses. Este problema surge ya desde la fundación de IU, cuando las nuevas formas de hacer política chocaron con las estructuras clásicas organizadas.

– No desarrollo en la práctica de IU como movimiento político y social, ni desarrollo de las Áreas de Elaboración Colectiva.

Mala articulación entre partido, movimiento y organización. Se requieren dos condiciones para conseguir ser un movimiento político y social: más democracia y generosidad de los partidos políticos organizados.

-La cultura organizativa de IU prima la burocracia y las sedes frente a un modelo movilizador de trabajo de calle e institucional.

-Profesionalización de la política. “Sedecracia”, o poder de los que están mucho tiempo en la sede. Burocratización en los cargos y puestos. Perpetuación en cargos remunerados.

-Falta de protagonismo y actividad de las asambleas de base; se utilizan como un medio de desahogo más que como un canal de participación.

-Falta de canales de información interna. Deficiente y escasa información y comunicación. La información ni es accesible. Opacidad

-No debates políticos: sólo enfrentamientos personales. Afición por la fontanería y los espacios informales de decisión. No hay reglas claras. En ocasiones las decisiones son tomadas en espacios informales.

-No hay igualdad de oportunidades para elegir cargos. La elección de los métodos de elección de los candidatos se realizan poco antes de las elecciones. Elitización

-Subordinación de los órganos de IU al trabajo institucional y a los cargos públicos.

-Modelo agotado: secretarias, áreas, direcciones, liberados, forma de trabajar

3. Problemas de participación e identidad

-Participación puntual de la militancia. Falta de activismo y militancia. Escasa militancia y no representativa de las realidades sociales que queremos representar: elitismo. Militancia desmotivada.

-Problemas de participación: no se tiene en cuenta diversos aspectos (tiempo, género, etc.) que permitan conciliar la militancia política con la vida personal.

-Ausencia de comunidad política integradora, confianza entre los miembros de IU. Perdida de objetivos comunes, lo que lleva a la perdida de organicidad.

-No existe un sentimiento de orgullo por pertenecer a Izquierda Unida.

-Se produce una “endoparticipación” (gente que se afilia y participa a través de redes o familias) y no una “exoparticipación” (una persona, un voto; sin importar “de quien eres”). La única forma de participación son las corrientes. La mayoría de las corrientes no lo son en base a diferencias de concepciones políticas.

-Falta de incorporación de nuevas prácticas políticas. Falta de canales de formación.

-No existen espacios de participación diferenciados para figuras diferentes como: afiliado, simpatizante, votante, etc. No articulación de participación y relación con los simpatizantes.

4. Cultura política y gestión de las diferencias.

-El funcionamiento cotidiano y el comportamiento de muchas personas es profundamente reaccionario: amenazas, insultos, desprecio, etc.

-Degradación de la cultura política. Perdida del sentido de la responsabilidad política de las propias acciones. Ausencia de valores democráticos en la práctica de muchos compañeros.

-Clima de desconfianza. Cultura de la bronca. Enconamiento, odio, rencor. Falta de generosidad. Incapacidad de resolución de conflictos.

-Se ve a la nueva militancia como una amenaza. No hay un proceso de bienvenida para los nuevos afiliados en el que se les explique que es IU, como se trabaja en IU.

-Dinámica perversa de Mayoría vs. Minoría. No hay una dialéctica positiva entre las distintas posiciones. Intolerancia con la discrepancia. El debate nos divide. No buscamos la unidad sino las diferencias. No sabemos gestionar nuestra pluralidad

Falta de conexión con la realidad por parte de la militancia. No articulación de sus diferentes realidades.

– Existencia de lenguajes distintos: diferencias generacionales.

-Muchos y muchas no se identifican con IU

5. Problemas con la estructura federal

-Tenemos una estructura confederal y no federal. Modelo organizativo de IU: coherencia interna y reino de taifas. Ni modelo federal ni confederal: somos más bien una organización feudal.

6. Imagen pública y relación con movimientos sociales

-Folklorismo de las formas: radicalismo en la superficie, no en el sentido de ir a la raíz de los problemas.

-Problemas con los medios de comunicación de masas.

-Transmisión de imagen de falta de cohesión. Discurso diferente según las líneas políticas o corrientes.

-Contradicción del discurso público hacia fuera con las prácticas que desarrollamos en el plano interno. Falta de coherencia en práctica política.

No hay directrices claras emanadas de los órganos de decisión, ni una dirección clara. Las decisiones de los órganos no trascienden. No hay perspectiva ni orientaciones de cómo un militante participa en lo social.

-Ausencia de campañas, en que los militantes puedan participar. Tampoco hay mítines, más allá de las elecciones.

– Mensaje no adaptado al interlocutor: elitismo en el lenguaje. Incapacidad para llevar a la sociedad nuestros posicionamientos concretos. Mensaje confuso falta de labor divulgativa.

-Hemos dejado de ser una herramienta útil

-Problemas en nuestra relación con los movimientos sociales. No deben ser nuestra “correa de transmisión”. Tienen que formar parte de nuestra cotidianidad.

-Problemas para conectar con grupos afines políticamente. No hay articulación con organizaciones externas.

PROPUESTA ORGANIZATIVA

1. Democracia participativa

-Formas de participación más flexibles. Hay que buscar otras formas de participación para la militancia. Hay que buscar otras formas de participación e intervención en las direcciones.

-Fomentar la iniciativa política desde abajo. Reforzamiento estatutario de la participación de las bases, de abajo arriba. Tenemos que recuperar la centralidad de la afiliación y los y las simpatizantes. Aumentar la colectividad y la participación en la toma de decisiones.

-Primarias que definan el poder del conjunto de la afiliación.

– Conciliar la militancia en IU con nuestras vidas laborales y personales.( Hay que mejorar los horarios de las reuniones, participación flexible, Internet…)

Recuperar las asambleas, flexibilidad de estructuras de base. Aumentar la frecuencia de las reuniones y encuentros sin caer en la multiasambleas.

-Referéndums internos. Regular los referendums para asegurar que hay una acceso igual a la información, la posibilidad de debatir e igualdad de recursos.

-Crear y fomentar espacios intermedios para simpatizantes y sujetos políticos potencialmente cercanos a nosotros y nosotras.

-Campaña de afiliación dentro de un proceso de convergencia política y social.

Red de IU: lista de correos. Correo con dominio IU para todos los militantes. Ampliación de vías de afiliación: internet.

2. Una organización más eficiente y democrática

Democratizar la organización. No se puede separar política y organización. Lo organizativo es político.

-Censo de Liberados (donde conste cómo se le ha designado, cuál es su tarea y su retribución). Salarios iguales Para los liberados y los cargos. Hay que elaborar un estatuto del cargo público y del liberado y liberada.

-Necesidad de normas de funcionamiento claras, que fijen las reglas de juego sin margen a la discrecionalidad de quien tiene el poder en cada momento.

-Censos centralizados con doble constancia (federal y de federación). Proceso de reafiliación. Mecanismos transparentes de afiliación. Regulación federal de los censos (UAR) y de los conflictos.

-Rotación real y limitación temporal de los cargos. Que estos sean evaluables por parte de la militancia. Tiene que representar a la organización las personas más trabajadoras y valiosas. Renovación de cuadros.

– Nuevo proceso de elección de delegados. Elección de delgados en función de la asistencia real a las asambleas.

-Deberíamos disminuir las estructuras de IU para hacerlas más ágiles y participativas.

-Responsabilidad política. Principio de rendición de cuentas.

-Hace falta un Área de Juventud o una estructura de Jóvenes de IU a nivel federal.

-Desarrollo de IU como movimiento político, social y cultural. Potencias las Áreas de Elaboración Colectiva. Convertirlas en espacios permanentes, que conecten el “dentro” y el “fuera” de la organización y sean participados. Tienen que anclarse en las propias bases y facilitar procesos participativos, eficaces y ágiles, que funcionen por objetivos y no resulten aburridos.

-Fichero accesible de actas de los órganos abierto a la militancia. Aumentar la responsabilidad de las direcciones y la capacidad de control de las bases. Base de datos con propuestas, legislación y experiencia para facilitar el trabajo institucional y social. Finazas transparentes.

-Áreas de Elaboración colectiva, no asambleas sectoriales. Fomento de asambleas sectoriales

-Organización de encuentros periódicos (anuales o trimestrales) para abordar temas y propuestas concretas mediante el debate colectivo.

-Conocer las capacidades de la militancia: capital humano.

-Crear desde ya espacios e iniciativas para favorecer el proceso de convergencia para la refundación.

Definir la participación en función de lo que queremos que sea IU: espacios de participación en función de los objetivos políticos.

3. Estructura federal y relación de IU con los partidos y corrientes.

-Hay que repensar el federalismo organizativo. Tiene que haber un tronco común.

-Tenemos que clarificar las relaciones entre el PCE/Izquierda Unida /MPS. Desarrollo de IU como movimiento político, social y cultural. Definir y debatir qué es (o cómo queremos que sea) un MPS.

4. Cultura política y dinámicas de trabajo

-Nuevo uso de los lenguajes.

-Nosotros mismos y nosotras mismas debemos cambiar mucho para que IU pueda cambiar. Mayor pluralismo, también a nivel individual.

Feminizar los espacios: en todos los sentidos. Lenguaje no sexista: lenguaje integrador.

– Tenemos que cambiar en nuestras formas de hacer política. Cambio generacional.

Utilizar la técnica de grupos de trabajo para las asambleas. Formación en habilidades técnicas: gestión de conflictos, dinámicas participativas, etc. Establecer métodos básicos y comunes de trabajo. Innovar en métodos organizativos.

5. Imagen pública y relación con los movimientos sociales y la sociedad civil.

-Mejorar las técnicas de publicidad y marketing político. Utilizar formas de comunicación alternativas: radios comunitarias, prensa alternativa, etc. Modernizar los canales de comunicación. Generar nuestros propios medios de comunicación. Crear y fortalecer medios afines.

-Elaboración de políticas y no sólo de contrapropuestas frente a la agenda gubernamental.

-Elección de un objetivo estratégico, que se desglose en objetivos para los diferentes niveles organizativos.

Propuestas de comunicación nueva: que ligue las propuestas concretas con las ideas generales. Responder con mayor rapidez a los problemas sociales que van surgiendo

-Recuperación de las alianzas con los movimientos sociales. Relación dialéctica con los movimientos sociales: Crear y recuperar relaciones. Fomentar relaciones con el exterior muy porosas. Mejorar la relación con el movimiento feminista. Cuotas de participación para los movimientos sociales.

-Retomar las acciones en los barrios, en la calle.

Tenemos que ser un referente ético.

-Contribuir a la creación de un campo cultural y social de la izquierda red de bares, librerías, ateneos y espacios de izquierdas.

-Quitarse los complejos.

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